Resulta difícil predecir el futuro de una industria como la de los videojuegos, al menos en lo que se refiere a sus productos. En buena medida depende del futuro tecnológico más general, o mejor dicho, de los giros futuros en los ejes tecnológicos. De este modo, así como las interfaces de entorno gráfico fueron la gran revolución de la década de los ochenta; probablemente el futuro de los videojuegos esté condicionado por los actuales avances en entornos 3d, que prometen no sólo animaciones más reales; sino posibles funcionalidades hoy insospechadas.
Gráficas y 3d
La presencia de tecnología 3d en los videojuegos durante la última década se ha orientado a generar imágenes más realistas, acercándose a las posibilidades gráficas del cine y de la animación. Si bien ha logrado avances importantes en este ámbito, y desarrollado no sólo una nueva generación de videojuegos; sino también una generación completa de aplicaciones de desarrollo en 3d, el futuro parece dirigirse en una nueva dirección que son los entornos 3d, donde las llamada aplicaciones de realidad virtual, son sólo un inicio prometedor.
En general las limitaciones de la tecnología 3d, se pueden explicar por el desarrollo tecnológico más general a nivel de software. El desarrollo de los entornos gráficos en la década de los ochenta supusieron una verdadera revolución tecnológica; pues abrieron el mundo de las funcionalidades digitales a miles de nuevos usuarios, gracias a la facilidad de comandos, que ya no requerían sintaxis complejas aprendidas de memoria; sino que trabajan en base a clics, imágenes e intuición. Al mismo tiempo, el estancamiento de los entornos gráficos en esos mismos conceptos ha implicado el estancamiento de la tecnología 3d, de modo que durante treinta años, se han mantenido las relaciones básicas entre imagen y funcionalidad, pero eso está por cambiar.
3d y funcionalidad, el futuro de la tecnología 3d
Ya es previsible un salto tecnológico, tan importante como el de hace treinta años; pero para ello la tecnología 3d debe salir del dominio exclusivo de las imágenes, al de los entornos y funcionalidades. La potencialidad de la tecnología 3d, en los futuros sistemas operativos, permite pensar en escritorios y administradores completamente funcionales a partir de entornos tridimensionales.
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